La elección médica de Angelina

La elección médica de Angelina

por Guadalupe Rodríguez – Mujer Palabra

Mi madre –como la de Angelina Jolie– ha padecido un grave cáncer de mama al rozar su medio siglo de vida. Hace tres años que superé la barrera de los cuarenta. La amputación de mamas que se ha realizado Angelina y que ha sido ampliamente difundida ayer desde el New York Times a todos los medios de comunicación de masas me suscita más dudas e incertidumbres que tranquilidad y me impulsa a opinar públicamente sobre el tema, con el ánimo de aportar al debate que ha quedado servido.

Tatuaje tras la extirpación de las mamas

Angelina y el cáncer de mama que no ha padecido

En el artículo que hoy (14 de mayo, 2013) publica el New York Times, Angelina cuenta en primera persona cómo su madre luchó varios años contra el cáncer por el que desgraciadamente fue vencida. Explica además cómo ella misma –Angelina– tendría una altísima probabilidad de contraer la misma enfermedad.

Luego narra cómo –parece ser que estando completamente sana– se ha sometido a un proceso de procedimientos médicos de unos tres meses de duración para amputarse ambos pechos y sustituirlos por implantes. Las pequeñas cicatrices que le han quedado –dice– no incomodarán a sus hijos. Y concluye que su feminidad no está en juego.

Tras leer la noticia pienso que algo –mucho– no me cuadra en lo que la actriz llama su “elección médicavínculo externo y enumero algunas de las preguntas que me suscita.

Preguntas incontestadas

Desde la simple perspectiva crítica de una mujer –yo– que se encontraría en similar caso que Angelina aunque con otras prioridades, posibilidades y puntos de vista, ante la información que Angelina ha difundido hoy a nivel mundial se abren, para decir la verdad, un montón de preguntas que estoy segura que se multiplicarán en los próximos días. Algunas de ellas son:

Con lo ventajoso de lo que ella llama en el artículo ‘su realidad’, ¿están justificados los riesgos de una intervención médica y a partir del uso de la anestesia general –hemorragias, infecciones, daños a nervios o músculos, y un largo etc.– con tal operación preventiva por el miedo a padecer un cáncer que tal vez nunca llegará a tener?

Por su posición de modelo a seguir para muchas mujeres y teniendo en cuenta que no falta en su artículo mención y enlace web al centro donde se ha operado, ¿no está fomentando un aumento del número de operaciones preventivas de cáncer de mama, y así beneficios económicos elevados e injustificados desde el punto de vista de la salud para la medicina privada –una tendencia al alza–?

Y dada esta progresiva privatización de la sanidad púbica, y la creciente tendencia a medicar y medicalizar a la sociedad, otra interrogación que se abre ante mi es, ¿qué tan bien informada estoy sobre los riesgos que tengo de contraer cáncer de mama?, ¿y los datos que puedo conseguir al respecto están objetivamente elaborados para informarme o para beneficiar al sector médico privado y/o a la industria farmacéutica?

Reconoce la actriz que los 3.000 US$ que cuesta la prueba genética es “un obstáculo” para muchas mujeres ¿no habrá querido decir “un imposible”?

Los oncólogos apoyan la decisión de Angelina, dicen los titulares al día siguiente de la noticia. ¿Apoyarían de la misma manera a cualquier mujer que decidiera afrontar el mismo proceso?

Que yo sepa, la sanidad pública no sólo no se hace cargo de operaciones preventivas de este tipo, tampoco pone a disposición de las mujeres con cáncer de mama y aquéllas con antecedentes, la posibilidad de conocer los genes que portan, y si son tan potencialmente malignos como el BRCA1 de Angelina. Ninguno de mis doctores ha estimado nunca en tantos por ciento los riesgos que tengo de padecer cáncer de mama, ni mucho menos de cáncer de ovarios, e ignoro totalmente si tengo riesgos de padecer cáncer de este último tipo.

¿Y qué pasa con las impresiones que obtendrán los hijos de aquellas mujeres que no tienen la opción de que sus cuerpos queden como intactos después de una operación de cáncer de mama? ¿Las hace menos valiosas su transformación física a causa de la enfermedad?

Mis conclusiones

Como no consigo visualizar en qué me beneficia su experiencia –ánimo con el que Angelina hace pública su decisión– intuyo que la actriz podría estar pecando de cierta soberbia, dándose a sí misma y a la clínica una buena dosis de publicidad, al tiempo que promociona la prevención drástica del cáncer de mama –vía amputación de raíz de sus idolatrados pechos.

El discurso, el lenguaje y el mensaje central de Angelina no está dirigido a todas nosotras. El común de las mujeres no tenemos el tiempo ni los recursos ni una situación personal para costearnos tres meses de procedimientos médicos –es el tiempo que ha tomado a Angelina su operación preventiva– ni mucho menos los medios económicos y asesoramiento médico para saber o considerar si esto sería lo más adecuado para nosotras –hecho que cuestiono seriamente en este momento desde la salud.

Soy ecologista y activista ambiental, y en mi trabajo en una ONG ambiental presto una especial atención a los impactos sobre las mujeres que causa la destrucción ambiental como consecuencia de la actividad humana. No sólo el cáncer de mama que ha padecido mi madre, sino también mi conocimiento de las enormes dificultades que atraviesan mujeres de todo el mundo me ha enseñado a solidarizarme profundamente con las que padecen un mundo injusto, machista, insolidario, violento, ajeno, que basa su “desarrollo” en la explotación de seres humanos, la invasión, el saqueo y la contaminación para beneficio y desarrollo de unos pocos –como la gran industria química, farmacéutica y de agronegocios– a costa de la gran mayoría. Y es ese modo de economía y organización social una de las causas del aumento de la incidencia del cáncer, no sólo de mama, sino también muchos otros.

Por eso, antes que pretender situarse personalmente como modelo para otras mujeres, Angelina podría hacer un papel mucho más loable criticando y denunciando alguna de estas injusticias socio ambientales, antes que proponer a mujeres sanas la amputación de sus pechos.

Imagen: Folleto proporcionado en mano en la sanidad pública española en los años 80Podría fomentar métodos de detección temprana de cáncer al alcance de todas las mujeres como la autoexploración en busca de bultos anormales, que de detectarse deben ser inmediatamente consultados con el ginecólogo; y otros métodos que no estando al alcance de todas las mujeres son menos costosos, menos riesgosos y más accesibles, como son la ecografía y la mamografía en la periodicidad recomendada.

La elección que Angelina ha hecho para su cuerpo me parece personal, la respeto y no la cuestiono. Pero sí cuestiono el artículo que ha escrito en el New York Times y la difusión que obtendrán los mensajes que transmite a nuestra(s) sociedade(s), tomando en cuenta que –a diferencia de mi opinión– tendrá un alcance global y darán mucho, mucho, mucho que hablar.

Publicado en Mujer Palabra

http://www.mujerpalabra.net/pensamiento/esteticasaludplacer/eleccionangelina.htm

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